Piernas arqueadas y crecimiento y desarrollo normal de las piernas y las rodillas
Piernas arqueadas y crecimiento y desarrollo normal de las piernas y las rodillas
Desarrollo normal de las piernas y las rodillas
A medida que los niños pasan de ser niños pequeños a adolescentes, se producen cambios normales en la alineación de las piernas, por lo que pueden parecer patizambos o patizambos. Estos cambios pueden ser motivo de preocupación para los padres, quienes luego pueden buscar la opinión profesional de un ortopedista pediátrico. Sin embargo, las extremidades inferiores de la mayoría de los niños siguen un patrón predecible.
Piernas arqueadas para golpear las rodillas
La mayoría de los niños tienen las piernas arqueadas naturalmente cuando comienzan a caminar. Por lo general, a la edad de 2 a 3 años, las piernas comienzan a verse más como rodillas torcidas. La fase de rodilla golpeada alcanza su punto máximo en los próximos 1-2 años. Después de los seis años de edad, las rodillas normalmente adoptarán una alineación más recta y debería haber muy pocos cambios en el crecimiento angular. A los 12 han crecido hasta convertirse en lo que será su configuración adulta.
Cuando el perfil angular de un niño (el ángulo del fémur con la espinilla) o el perfil torsional (la rodilla y/o el pie apuntando recto, hacia adentro o hacia afuera) cae fuera del patrón normal, o si hay un perfil anormal solo en un lado (en lugar de bilateral), a veces es necesaria una evaluación adicional.
Evaluaciones ortopédicas pediátricas
Las preocupaciones sobre las rodillas torcidas y las piernas arqueadas llevan a muchos padres y cuidadores a buscar evaluaciones profesionales. El ortopedista pediátrico hará preguntas cuidadosas sobre la salud del niño, así como sobre el desarrollo y la historia familiar. El médico revisará minuciosamente las piernas y observará cómo camina el paciente; a veces se toman radiografías.
Tratamiento de una deformidad
Si la angulación es extrema o asimétrica (solo en un lado), es posible que se requieran más pruebas o consultas médicas. El tratamiento médico puede ser necesario para tratar una causa subyacente de deformidades angulares por afecciones, como el raquitismo (causado por una deficiencia de vitamina D). A veces, es necesario usar aparatos ortopédicos o cirugía, particularmente para afecciones como la enfermedad de Blount o las lesiones del cartílago de crecimiento.
El daño a la placa de crecimiento del niño alrededor de la rodilla (el área del hueso donde ocurre el crecimiento en los niños) debido a una fractura, lesión o infección puede provocar varo unilateral (arqueamiento) o valgo (rodilla torcida). Aunque entre el 15 % y el 30 % de todas las fracturas infantiles afectan al cartílago de crecimiento, los problemas graves debido a las lesiones del cartílago de crecimiento son bastante raros (representan del 1 % al 10 % de todas las lesiones del cartílago de crecimiento), pero no obstante son motivo de preocupación.
Si la deformidad es leve, se puede observar y vigilar cuidadosamente con radiografías y exámenes ortopédicos pediátricos a lo largo del tiempo. Es posible que se requiera tratamiento quirúrgico si la deformidad se vuelve más pronunciada. El tipo de cirugía depende de la naturaleza de la deformidad, así como de la edad del niño.